Mostrando entradas con la etiqueta enseñanza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta enseñanza. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de septiembre de 2017

Investigación de la Unach analiza la historia de la carrera de Diseño Gráfico

Mgs. Santiago Barriga, docente de Diseño Gráfico
de la Universidad Nacional de Chimborazo
Perfil del Investigador
Santiago Fabián Barriga Fray, docente investigador de la Universidad Nacional de Chimborazo, nació en Guayaquil, el 22 de octubre de 1982. Realizó la primaria en la escuela Alfredo Pareja Diezcanseco de Guayaquil y la segundaria en los colegios Edmundo Chiriboga y Juan de Velasco.
Se tituló como Licenciado en Diseño Gráfico en la Unach y tiene dos posgrados en Desarrollo de la Inteligencia y Educación; y, otro Master en Diseño y Branding.


Correo: sbarriga@unach.edu.ec

Ha terminado sus estudios de Doctorado en Diseño por la Universidad de Palermo y se encuentra elaborando su tesis investigativa, sobre la enseñanza y la didáctica de las disciplinas proyectuales.

¿Cuáles son los intereses de conocer los elementos epistemológicos del Diseño Gráfico como enseñanza?
Tratamos de recopilar todo el bagaje histórico que dio origen a nuestra carrera, por lo que el título de mi investigación doctoral es “Institucionalización de la carrera de Diseño Gráfico en la Universidad Nacional de Chimborazo, en el período 2002 – 2015”, desarrollando esta etapa, primero por conocer la situación que dio lugar a esta carrera, analizar el contexto que influenció en su creación, en especial las prácticas publicitarias que inspiran los planes de estudio, que se origina en el arte impreso y las mallas curriculares fueron influenciadas por esta praxis.

¿Cómo abordan el estudio de la planificación curricular?
Queremos analizar si los planes de estudio han estado a la par de la evolución de la sociedad y el mercado, para verificar si existen contenidos que pueden ser obsoletos.

¿La investigación se relaciona con el rediseño curricular de la carrera?
Hice el corte de la investigación al 2015, debido a que a partir de allí la carrera entra en proceso de rediseño. A partir de este proceso de reforma curricular se tomaron otras posturas que inicialmente no se realizaron, como estudiar el contexto social. Hicimos una investigación para conocer la pertinencia de la carrera de Diseño Gráfico, para lo cual se incluyeron nuevas asignaturas y se eliminaron otras. Este nuevo rediseño nos ayudará a acercar la carrera al sector productivo.

¿Qué elementos importantes pretende alcanzar del estudio de la carrera, en el período 2002 – 2015?
Hasta el momento, en el avance de la investigación, lo que he podido obtener es la obsolescencia de parte del currículo. A pesar de que la universidad tiene un modelo pedagógico que se puso en práctica desde el año 2007, no ha llegado a influir en los contenidos de algunas asignaturas, lo que le resta competitividad.
Los planes de estudio y los contenidos de la carrera de Diseño Gráfico son el resultado de la visión particular del docente que dirige cada asignatura, lo que se soluciona con el nuevo rediseño curricular, porque se cambia totalmente la forma de planificar los contenidos, trabajando en proyectos integradores de saberes.
Así, a pesar del modelo pedagógico de la universidad y del convenio de La Sorbona y de Bolonia, donde se compromete a generar una nueva educación universitaria, se manejó currículos tradicionales, bajo posturas pedagógicas conductistas.

¿Es decir, que convive el modelo conductista dentro del modelo constructivista?
Hace un par de meses se realizó una capacitación acerca del modelo pedagógico actual de la universidad, donde se debatió sobre la existencia de vestigios de esas prácticas por el simple hecho de manejar contenidos y es responsabilidad del claustro docente actualizar cada uno de esos planes de estudio.

Sin embargo, no toda práctica conductista es mala, ¿No sería mejor generar una simbiosis adecuada entre constructivismo, pensamiento complejo y lo bueno que tenga el conductismo?
En nuestra carrera que tiene grandes componentes prácticos, técnicos, debamos aplicar determinados procesos conductistas, especialmente en el manejo de las herramientas tecnológicas, sin convertirse en la regla de la educación que ofrecemos. Pero, si nos vamos a un plano superior, es preciso brindarles las herramientas teóricas antes que las técnicas. Por ejemplo, nosotros les decimos a los estudiantes que el software es una extensión de ustedes, no tiene que ser el requisito para ejercer la profesión. Tienen que profundizar en sus conocimientos teóricos y metodológicos para usar un programa y cristalizar determinado proyecto.

¿Quiere decir que los proyectos de Diseño Gráfico se construyen intelectualmente?
Exactamente, el proyecto se genera a nivel cognitivo, pero trato de ubicarme en el rol del estudiante, que está ávido por el manejo de software antes que por los conocimientos científicos. Es un paradigma que debemos tratar de romper, para que los futuros profesionales comprendan que antes deben aprender metodologías.


martes, 26 de septiembre de 2017

Investigación de la Unach desarrolla metodologías para la enseñanza del Diseño Gráfico

Rafael Salguero, docente investigador de Diseño Gráfico,
de la Universidad Nacional de Chimborazo
Perfil del Investigador
José Rafael Salguero Rosero, nace en Puela (Penipe, Chimborazo), el 13 de junio de 1983. Estudió la primaria en la escuela 5 de Junio de Riobamba y se graduó como bachiller en el colegio Carlos Cisneros, en la especialidad de mecánica industrial.
Tiene título de pregrado en Diseño Gráfico, como tecnólogo y licenciado; y, una Maestría en Diseño y Gestión de Marca. Vinculado desde la juventud en los medios de comunicación radiales, también tiene estudios en comunicación social. Actualmente, cursa el doctorado en Ciencias Pedagógicas, de la Universidad “Enrique José Varona”, en La Habana (Cuba).


Como docente de la Unach, es director de la investigación “Prácticas pedagógicas aplicadas en el proceso de enseñanza aprendizaje, en la carrera de Diseño Gráfico, de la Universidad Nacional de Chimborazo”, sobre la cual dialogamos para comprender sus alcances y objetivos.

¿Cómo nació la idea de generar esta investigación?
Fueron dos aspectos importantes que me motivaron, el primero; la participación en un congreso de ciencia pedagógicas en Guayaquil, donde tuve mi primer encuentro con los aspectos formales de la docencia. Después, viajé a Argentina a un congreso de la Universidad de Palermo, que desarrolla una línea de investigación sobre la metodología del diseño.

¿Con qué investigadores trabaja actualmente?
Formalmente me acompaña el compañero Luis Pérez, desde la Didáctica, pero informalmente se han incluido el Arq. William Quevedo, director de la carrera, el Mgs. Jorge Ibarra y la Mgs. Mariela Samaniego.

¿Cuáles son los objetivos que se planteó en el proyecto?
Plantear y diseñar un proceso metodológico para fortalecer las capacidades de la docencia, en los diseñadores gráficos que se dedican a la actividad académica. Los diseñadores tenemos competencias en el área tecnológica profesional, sin embargo, existe un número importante de expertos haciendo docencia, particularmente en la Zona 3, existimos 72 diseñadores gráficos que también somos profesores, con debilidades formativas en el área pedagógica.

¿Qué elementos educativos les hace falta conocer a los diseñadores gráficos?
En nuestro campo de formación del diseño, las áreas profesionales se vinculan al diseño de identidad corporativa, publicitario y persuasivo, diseño web y de productos audiovisuales, entre otros. Pero, en nuestra formación no vimos asignaturas vinculadas a la docencia, como Pedagogía, Didáctica, Filosofía, Sociología o Antropología de la Educación. Las circunstancias nos han llevado a que, como las carreras se están fortaleciendo en Ecuador, los diseñadores formados como tal pasamos a convertirnos en docentes y en este campo profesional nos damos cuenta que tenemos debilidades.

¿Qué prácticas pedagógicas consideran necesarias para los docentes de diseño?
El sistema educativo superior se ha planteado algunas prácticas desde el punto de vista epistemológico, en base a la complejidad sistémica y el conectivismo, ya considerados en el modelo educativo de la Unach, como los aprendizajes significativos y basados en problemas. Por ello, el proyecto apuntó a generar un diagnóstico situacional, para conocer las prácticas pedagógicas que se utilizan y cuáles no y de forma correcta. A partir de allí, modelamos una estrategia para Diseño Gráfico, analizando metodologías y procesos didácticos del diseño industrial y de objetos.

¿Cuál es su población de estudio?
El grupo en el cual aplicamos la investigación, está constituido por los docentes de las carreras de diseño Gráfico de la Zona 3, la Universidad Nacional de Chimborazo y la Espoch en Chimborazo; la UTA y Católica, sede Ambato, en Tungurahua; la Universidad Técnica de Cotopaxi; y, a esta red se añadieron la Universidad Técnica del Norte y la Universidad de Otavalo de Imbabura.

¿Cómo han recibido las personas estudiadas el trabajo?
Existe mucho interés, aunque inicialmente existieron confrontaciones teóricas, discutiendo si el Diseño Gráfico es un oficio, es una actividad profesional o es una disciplina proyectual, una disputa intelectual que se extiende al contexto latinoamericano. La corriente que se está afianzando, a través de las investigaciones doctorales es considerarla una disciplina.

¿Cuáles son los resultados previos que han obtenido?
Los primeros resultados, en la fase diagnóstica, nos han permitido determinar los factores negativos en la experiencia docente; desde el punto de vista pedagógico los profesores acarreamos la herencia conductista de nuestros formadores, de la clase magistral y teórica presentando debilidades en la parte práctica. Otro problema es el desconocimiento de metodologías propias de la profesión. Además, los currículos de las universidades ecuatorianas presentan diferencias significativas, sin tener un tronco común que nos dé identidad como diseñadores.

¿Cuál es su iniciativa para influir en estos problemas y encontrarles solución?
Precisamente, nuestra investigación tuvo la suerte de encontrarse en un momento propicio, porque nos encontramos en los rediseños curriculares. Como un primer logro en este proceso, hemos logrado que en la Zona 3, todas las universidades establezcamos un 80% de similitud en el nivel básico de formación, hemos añadido asignaturas tan importantes como la Semiótica, la Antropología Visual, la Sociología de la Comunicación, en el nivel de profesionalización tenemos un 40% de coincidencia.

¿En cuanto al trabajo metodológico, cómo han avanzado?
Otro de logros, que estamos construyendo ahora mismo, es la adaptación de las metodologías para nuestra profesión. Hemos trabajado tres metodologías:
a) Una adaptación de Bruno Munari, un diseñador industrial, que ha sido evaluada a través de los proyectos integradores de saberes y están validadas.
b) Otra innovación a la metodología de Robert Scott, validada en proyectos integradores de Señalética y en tres proyectos de tesis.
c) Por último, consideramos una metodología para el desarrollo de Tipografía experimental, de Manuel Guerrero para generación de proyectos tipográfico, en el aula y en tesis de grado.

¿Cómo te ha afectado personal y profesionalmente este camino como investigador?
Siento un crecimiento profesional, que me ha permitido debatir con reconocidos diseñadores a nivel internacional, como Norberto Chávez y Jorge Frascara, a quienes entrevisté para esta investigación.